Novela histórica que narra el asedio y asalto por las tropas del general Suchet a la ciudad abaluartada de Tarragona
Catedral de Tarragona
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domingo, 28 de abril de 2013
domingo, 8 de julio de 2012
Entrevista en la revista Mundo Historia
En algunas ocasiones es oportuno introducir en la entrevista los motivos para realizarla. En este caso la pregunta es: ¿cómo no hacerla? Amando Lacueva es un hombre que lo tiene todo: un peculiar modo de escribir una historia que lo ha encumbrado y una humildad y una cercanía que es de agradecer.
| Amando Lacueva, autor de La Guerra del Francés: La marca del traidor. |
Amando Lacueva es un escritor especializado en el género histórico y fantástico que publicó su primera obra, El triángulo vikingo, en 2008. Al año siguiente publicaría El sexto sol y en 2011 saldría al mercado su última y más conocida novela, La Guerra del Francés: la marca del traidor.
-M. H. M.: Como muchos otros autores, usted complementa su profesión con un vivo interés por la Historia. ¿En qué momento surgió Ese interés? ¿Cuál es el objetivo que le mueve al escribir novelas?
-A. L.: La historia es una de mis asignaturas pendientes y con un poco de empeño, si mis obligaciones me lo permiten, voy a matricularme en la Universidad para empezar a cursar Historia. Son las ventajas de tener más de 50 años por lo que las puertas universitarias se nos abren de par en par. Desde que recuerdo siempre me ha apasionado adentrarme en cualquier episodio histórico, desde la cuna de la civilización con los sumerios, pasando por los egipcios, griegos y romanos hasta nuestros días.
No existe un objetivo premeditado al escribir novelas que no sea cumplir con una necesidad que todo escritor tiene en su interior. Disfruto escribiendo así que para mí es una vocación a la que me entrego totalmente, un pasatiempo y un divertimiento. Si encima viene una editorial y te publica y resulta que empiezas a tener un relativo éxito es el broche a tu vocación.
No existe un objetivo premeditado al escribir novelas que no sea cumplir con una necesidad que todo escritor tiene en su interior. Disfruto escribiendo así que para mí es una vocación a la que me entrego totalmente, un pasatiempo y un divertimiento. Si encima viene una editorial y te publica y resulta que empiezas a tener un relativo éxito es el broche a tu vocación.
-M. H. M.: En su primera novela entremezcla a los dioses vikingos con unos arqueólogos del siglo XXI mientras en la segunda se produce un encabalgamiento entre la cultura maya y el año 2012. Si bien en ambos casos se entrevé cierto interés por la arqueología, ¿cuál es la razón que le ha llevado a interesarse por culturas y hechos tan distantes?
-A. L.: Para mí, la arqueología y la historia van de la mano al igual que la mitología. Creo que son ciencias y disciplinas que se interrelacionan. El descubrir datos de nuestros antepasados es algo alucinante. Me maravilla cualquier aporte que arroje luz sobre cómo éramos y cómo hemos evolucionado hasta alcanzar el estatus actual.
Los mayas son sorprendentes. Esa precisión en su calendario es un semáforo en rojo que llama poderosamente mi atención y con respecto a la mitología nórdica he de reconocer que siempre he sido un enamorado de aquellos dioses eternos pero mortales. Naturalmente mi imaginación y mis ganas de saber tienen mucho que ver en que me haya decidido a escribir sobre ambos temas, mayas y nórdicos.
Los mayas son sorprendentes. Esa precisión en su calendario es un semáforo en rojo que llama poderosamente mi atención y con respecto a la mitología nórdica he de reconocer que siempre he sido un enamorado de aquellos dioses eternos pero mortales. Naturalmente mi imaginación y mis ganas de saber tienen mucho que ver en que me haya decidido a escribir sobre ambos temas, mayas y nórdicos.
“La historia siempre es un tema actual” |
-M. H. M.: En su última novela, La Guerra del Francés, explora hechos acontecidos en la ciudad de Tarragona. En la introducción reclama que se tenga consciencia de la brutalidad con la que los franceses trataron a la ciudad. ¿Fue ése uno de los motivos que lo llevaron a la redacción del libro?
-A. L.: Al principio, cuando empecé a estudiar, visitar museos y leer manuscritos, no había un motivo claro y determinado. Fue cuando me di cuenta de lo que había sucedido y que realmente era un episodio enterrado, tanto por los franceses como por los españoles, lo que me motivó a seguir indagando y estudiando por un periodo que me llevó dos años. Cuando consideré que conocía lo suficiente sobre el hecho y que ningún historiador me dejaría rojo de vergüenza ni me atraparía en ninguna renuncia, pues tenía material que corroborara mi exposición, decidí que aquello tenía que ver la luz y qué mejor manera, siendo aprendiz de escritor, que novelar lo sucedido.
-M. H. M.: Sin duda, la Guerra del Francés ha atraído un gran interés literario a lo largo de los años. ¿Cuál cree que es el panorama hoy en día?
-A. L.: Creo que hasta el 2014 seguirá acaparando la atención de lectores, estudiosos, escritores y personas interesadas en ese periodo histórico. Tengamos presente que numerosas ciudades y pueblos conmemoran el bicentenario de los hechos. Sin ir más lejos, este pasado 19 de marzo en Cádiz se realizaron actos conmemorativos de La Pepa.
La Guerra del Francés, como se la conoce en Cataluña, o la Guerra de Independencia, es un pasaje que desde Pérez Galdos, pasando por Reverte y otros grandes escritores, ha merecido que se detengan y nos ilustren sobre la transformación que vivió Europa en el siglo XIX. Quizás en estos años vivimos un auge pero tampoco creo que sea algo pasajero o que pueda pasar de moda. La historia siempre es un tema actual y, naturalmente, habrá quien prefiera leer sobre época medieval o la Antigua Grecia pero la historia siempre estará presente en la literatura.
La Guerra del Francés, como se la conoce en Cataluña, o la Guerra de Independencia, es un pasaje que desde Pérez Galdos, pasando por Reverte y otros grandes escritores, ha merecido que se detengan y nos ilustren sobre la transformación que vivió Europa en el siglo XIX. Quizás en estos años vivimos un auge pero tampoco creo que sea algo pasajero o que pueda pasar de moda. La historia siempre es un tema actual y, naturalmente, habrá quien prefiera leer sobre época medieval o la Antigua Grecia pero la historia siempre estará presente en la literatura.
| Las tres obras de Amando Lacueva: El triángulo vikingo (2008), El sexto sol (2009) y La Guerra del Francés: La marca del traidor (2011). | ||
-M. H. M.: Háblenos de sus personajes. En La Guerra del Francés son muchas las personas que dan cuerpo a la novela, ¿cómo ha conseguido hilvanar a tantas personalidades.
-A. L.: Reconozco que fue un reto. Tuve que rodearme de varios lectores que colaboraron conmigo en la construcción de la obra. Al tratarse, como bien dices, de una novela coral, me resultó sumamente compleja la puesta en escena. Un hecho histórico como el que he novelado no lo podía centrar en un personaje principal. Había demasiados protagonistas que, si pretendía ser riguroso, debían tener un papel en la obra.
El dotar a cada uno de ellos de ese perfil psicológico que los diferenciara, hilvanar tramas y subtramas sin caer en contradicciones y que todas tuvieran el mismo hilo conductor y poner como telón de fondo el asedio y posterior asalto resultó posible gracias a la constancia y la motivación que me envolvía. Creo que la rehice en tres o cuatro ocasiones hasta lograr introducirme en cuerpo y alma en ella. Ha sido la obra que he tenido que leer y leer en más ocasiones, más de doce veces repasando y puliendo.
"Estuve estudiando seis meses de nuestra historia durante dos años" |
-M. H. M.: La recopilación de datos es sin duda una de las actividades a las que hay que dedicar un mayor tiempo en la elaboración de un libro. ¿Cómo le ha resultado esa parte? ¿Qué fuentes ha utilizado?
-A. L.: Como comenté, estuve estudiando seis meses de nuestra historia durante dos años. Al principio me costó encontrar información pero luego vas tirando del hilo y poco a poco, con paciencia, van apareciendo diarios de religiosos y supervivientes, manuscritos, crónicas, oficios, manifiestos, inventarios y un largo etcétera. Reconozco que tuve charlas muy amenas y productivas con historiadores de Tarragona, el propio director del Museo de Historia de la ciudad, la concejala de cultura, que me demostró un conocimiento extraordinario de la época, investigadores y, sobre todo, documentación que me fue facilitada por el propio museo y la hemeroteca de Tarragona. A todos ellos, mi agradecimiento.
| Amando Lacueva |
-M. H. M.: Siempre se pregunta así que no vamos a ser menos: ¿qué es lo que ofrece su novela que la diferencie de las demás? ¿Por qué la recomendaría?
-A. L.: La recomendaría a toda persona que le guste la historia y, a los que no, también. A quienes deseen disfrutar de una lectura agradable, sin apartarse del rigor histórico que seguro les ilustrará y conmoverá. A los amantes de las intrigas, conspiraciones y traiciones, hechos que marcaron el periodo que he novelado. Conocerán la valentía de sus protagonistas, sus pasiones y también sus miedos. Ignoro si eso la diferencia de las demás, sólo puedo asegurar por las numerosas críticas que la ensalzan que no defraudará a ningún lector por exigente que sea. Y, naturalmente, la recomiendo porque, sin duda, vivirán la historia, sentirán odio, pasión, y empatizarán con muchos de los personajes con un trabuco en la mano y la perica en la otra, enfrentándose al mejor ejército del mundo.
"Las redes sociales son la pantalla perfecta para dar a conocer a los autores" |
-M. H. M.: Para la realización y difusión de sus novelas, ¿cómo de importante cree que es Internet?
-A. L.: En mi caso, como en el del resto de autores desconocidos, considero que las redes sociales son la pantalla perfecta para darnos a conocer. Las editoriales pequeñas no destinan un euro a la promoción, toda la carga la soporta el escritor, desde los desplazamientos y estancias en cualquier ciudad para la promoción hasta buscarse la vida con las televisiones locales y autonómicas, radio y prensa escrita.
Por suerte, después de tener en el mercado cierto número de obras, tanto las televisiones, como la radio y la prensa se vuelcan en tu obra, algo que se agradece infinitamente, pero la repercusión es muy local, de ahí que nadie te conozca sino es en tu propia ciudad. Como en todo, hay que perseverar, más tarde se recogerán los frutos.
Por suerte, después de tener en el mercado cierto número de obras, tanto las televisiones, como la radio y la prensa se vuelcan en tu obra, algo que se agradece infinitamente, pero la repercusión es muy local, de ahí que nadie te conozca sino es en tu propia ciudad. Como en todo, hay que perseverar, más tarde se recogerán los frutos.
-M. H. M.: Participa usted activamente en varios foros literarios de Internet, ¿qué le parece la actividad que desarrollamos en Mundo Historia?
-A. L.: Solo tengo una palabra que me viene a la mente: sois fabulosos y vuestra labor es encomiable. Desde que aterricé en Mundo Historia me habéis tratado con una cercanía, un calor y una seriedad impagables. Desde que me puse en contacto con vosotros, siempre ha habido una comunicación fluida y cálida. Aprovecho para agradecer a José Manuel y a ti misma la oportunidad que me brindáis. En cuanto a la primera parte de la pregunta, sí, participo en foros literarios de manera activa. Todo lo que sea la literatura es que me tiene drogado.
-M. H. M.: Las últimas noticias sobre su trabajo nos indican que está preparando la publicación de dos nuevas obras: un poemario, En carne viva, y una cuarta novela, Red Final. ¿Podría explicarnos un poco más sobre ambas?
-A. L.: El poemario es una antología, una recopilación de versos escritos a lo largo de mi vida por lo que el tiempo dedicado ha sido el necesario para maquetarlo y poco más, pues ya estaba escrita.
Red Final es una novela que registré en 2007 por lo que tampoco he tenido que dedicarle tiempo alguno que no sea a la promoción pues tenía que haberse publicado en 2011. Sin embargo, se adelantó la editorial de La Guerra del Francés por lo que el editor de Red Final prefirió, con buen criterio, editarla al final de 2011. Es una obra que ya lleva tres o cuatro meses en el mercado pero ya sabes cómo funciona el mundo editorial. Espero que ambas me den las mismas alegrías que me está dando mi novela histórica.
Red Final es una novela que registré en 2007 por lo que tampoco he tenido que dedicarle tiempo alguno que no sea a la promoción pues tenía que haberse publicado en 2011. Sin embargo, se adelantó la editorial de La Guerra del Francés por lo que el editor de Red Final prefirió, con buen criterio, editarla al final de 2011. Es una obra que ya lleva tres o cuatro meses en el mercado pero ya sabes cómo funciona el mundo editorial. Espero que ambas me den las mismas alegrías que me está dando mi novela histórica.
-M. H. M.: Háblenos de sus próximos proyectos, si ya tiene alguna nueva novela.
-A. L.: Los escritores siempre tenemos algo en el cajón. Es un no parar. ¿Pero quién puede parar de escribir? Debido al éxito de La Guerra del Francés, que recoge lo acaecido hasta junio de 1811 y motivado por las numerosas peticiones que he recibido para que novele el periodo de ocupación de las tropas imperiales, empecé, mejor dicho, proseguí mis investigaciones. El resultado fue sorprendente, pues creí que no había nada digno de ser novelado. Para mi sorpresa me encontré con hechos que sí merecen la pena. Hechos cargados de actos heroicos, intrigas, movimientos de la resistencia y muchas cosas más. Por lo tanto, si las cosas surgen según lo previsto, en la primavera del 2013 verá la luz la segunda entrega de La Guerra del Francés. No tiene título todavía pero es posible que pueda convertirse en una trilogía. Ya veremos cómo acaba todo.
-M. H. M.: Muchas gracias por todo. Ha sido un placer para nosotros conocer a alguien tan cercano.
Autora: Elisabet Seijo, historiadora (UB).
Autora: Elisabet Seijo, historiadora (UB).
revista:
MH Magazine 16
Sección:
Entrevistalunes, 30 de enero de 2012
La guerra del francés, los secretos de una novela histórica
El escritor Amando Lacueva nos revela cómo llegó a escribir su última obra “La Guerra del Francés. La marca del traidor”. Una novela histórica que narra el asedio y asalto por las tropas del general Suchet a la ciudad de Tarragona a principios del siglo XIX.
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| La guerra de los afrancesados/ Foto: Artehistoria |
Me preguntas qué fue lo que me impulsó a escribir La Guerra del Francés -La marca del traidor-. Te diría que lo ignoro, aunque tal vez falte a la verdad. Lo cierto es que fue simplemente la curiosidad. Yo andaba por entonces escribiendo otra obra, que debido a la histórica, todavía no he concluido, y tardaré en acabarla, pues motivado por las múltiples peticiones y el éxito que está acaparando, he decidido escribir la continuación de la misma.
No hubiera siquiera empezado a escribirla a no ser porque mi curiosidad me sumergió entre manuscritos, crónicas, libros, bibliotecas y un sin fin de documentos que, poco a poco, iban creando en mí una necesidad. Todo lo que descubría me indignaba profundamente. Primero fue sentir una profunda animadversión hacia las tropas imperiales al mando del mariscal Suchet, después de leer las atrocidades perpetradas contra la población civil. Muchas de ellas narradas en primera persona, escritas por supervivientes del pequeño holocausto vivido por los habitantes de Tarragona y enterradas en los rincones más ocultos y recónditos que puede albergar un museo, como el Museo de Historia de Tarragona. Sin embargo, a medida que proseguía con mi labor de investigación, esa repulsa se dirigió hacia las tropas regulares que por aquellos entonces comandaba Luis González de Aguilar, más conocido como el marqués de Campoverde.
Rebusqué sobre literatura, para no pecar de escribir sobre algo que ya hubiera sido publicado con anterioridad. Para mi sorpresa, no encontré absolutamente nada, algo que me extrañó, pero lo más desconcertante resultó ser que no había nada que recogiera los hechos ocurridos durante el asedio y asalto a la ciudad, me refiero a libros de texto o simplemente, estudios reglados que se ocuparan dentro de un contexto histórico de lo acaecido doscientos años atrás en la bella ciudad costera.
Las únicas referencias se limitaban a unas pocas palabras. “El cinco de mayo de 1811, Suchet inicia el asedio a Tarragona. El 28 de junio de 1811, las tropas de Suchet toman la ciudad” Esas son las escasas referencias históricas que encontraréis en cualquier libro de texto, y eso, con suerte.
No voy a destapar lo difícil que resultó mi labor de investigación, pues como te explico, no había información por ningún lado, así que sólo quedaba desempolvar antiguos manuscritos y empaparse de oficios, cartas, órdenes, crónicas, diarios y un largo etcétera de la época.
Cuando hube asimilado la información, pues desconocía totalmente nada sobre La Guerra de Independencia, por muy cercana que nos pueda parecer, y después de digerir la indignación por lo leído, comprobando con minuciosidad que nunca nadie se había atrevido a hablar alto y claro sobre lo que allí acaeció, viendo el enorme material que tenía en mis manos, las revelaciones que podía mostrar a todo el mundo que me leyera, las traiciones perpetradas, la valentía de los vecinos de la urbe, la cobardía de las tropas que vinieron de toda España a defenderla, no dudé un instante en novelar la historia de la forma más rigurosa que me fue posible, sin olvidar el horizonte de hacerla amena, atractiva, instructiva si cabe y sobre todo, que estuviera dotada de todos los elementos que he aprendido a lo largo de los años que me he dedicado a la escritura, como suspense, acción, aventura, enamoramientos,…
Para ello tuve enormes problemas. Ante mí se abría un enorme reto. Deciros que nunca hasta ese momento había escrito sobre el género histórico, por lo que me resultó enormemente difícil. Me rodee de una decena de lectores, y los primeros borradores acabaron todos en la papelera, pero no desistí. Me dije a mí mismo, que sería un cobarde si renunciaba a ella. Después de tomar nota de las muchas sugerencias de mis acólitos lectores, a los que agradezco su dura y férrea crítica, dejé reposar las ideas, necesitaba aislarme y ver con claridad dónde fallaba, así que, la inicié de nuevo.
Las primeras cien páginas que repartí nuevamente entre mis amigos fue un duro examen. Algunos tardaron hasta un mes en responderme, pero ya las primeras impresiones del resto me alentaron a seguir con el hilo que había hilvanado. Me había metido en la obra, en sus intrincadas conspiraciones, en la piel de los personajes. Cerraba los ojos y transitaba por las callejuelas, visitaba los figones, bebía aguardiente con ellos y fumaba brevas con un sabor horroroso. Llegué a percibir el olor a pólvora quemada, a orines y heces, a sentir la traición en mis carnes, a combatir cuerpo con cuerpo con los guerrilleros catalanes por defender la ciudad. Conviví al raso con un pellejo de vino, despellejando con la cabritera a los odiosos invasores.
Viví la cobardía de los mandos de los soldados, la arrogancia y el desprecio,… creo que lo que animó a proseguir con la obra, fue que me sentí uno más, luchando por unos ideales que hice míos. Solo me bastaba cerrar los ojos y escribir. Me convertí en un cronista, como si la estuviera viviendo en esos instantes y yo solo fuera, a través de mi personaje El Mellado, el verdadero protagonista. Cuando la acabé, únicamente la hice llegar a dos lectores de los diez que me asistieron durante casi dos años, siempre hago lo mismo, los dejo sin que conozcan el final, llámame retorcido. Se las entregué un viernes. El lunes los tenía en mi despacho a diferentes horas. Ambos para mi asombro, me felicitaron. Se la habían leído en 48 horas, en un sencillo y pacífico fin de semana, los dos., sencillamente, no pudieron parar de leer hasta llegar al final.
Ya no tenía dudas. Ellos estaban encantados y no es necesario repetir elogios que sólo alimentan mi ego. Yo me sentía tremendamente satisfecho con el resultado. La introduje en un sobre y la entregué en mano a una editorial de la ciudad. Eso fue el mismo lunes, el viernes me llamaba el editor, se la había leído entera. Me dijo: Tienes editor.
Texto de Amando Lacueva.
Detalles del autor:
Amando Lacueva es un novelista español nacido en Hellin (Albacete) que reside en Tarragona. Ha cultivado el género histórico y publicado varias novelas como “Las líneas del Tiempo” y “El sexto Sol”. “La guerra del francés. La marca del traidor” (Ed. Citerior, 2011) es su última obra y puede conseguirse en la mayoría de las librerías españolas o por Internet.
lunes, 23 de enero de 2012
Entrevistado por Galaico
Amando Lacueva (Hellín, 1960) es asesor fiscal en la Agencia Tributaria de Tarragona. Estudió Peritaje Mercantil en la Escuela de Altos Estudios Mercantiles de Barcelona. Pertenece a diversos grupos de escritores y participa activamente en varios foros literarios. Su primera novela, publicada en 2008, El triángulo vikingo (Mundos Épicos Grupo Editorial), es de corte fantástico y trata sobre las deidades nórdicas y actualmente ya va por la segunda edición. En 2009, Hera Ediciones publica su segunda novela, El sexo sol, obra de ciencia ficción que trata sobre las profecías mayas. Este año verán la luz su poemario “En carne viva” y su cuarta novela “Red final”.
Galaico: Le agradezco que me dedique un momento de su tiempo para esta pequeña entrevista:
1-Le felicito por el éxito que parece va teniendo La guerra del francés. La editorial
ya está preparando una segunda edición.
AL.-Esas son las últimas noticias que he recibido recientemente de la editorial. Todo apunta a que el distribuidor solicita más ejemplares y éstos parece ser que se han agotado.
2-Uno de los supervivientes de esa barbarie cometida por Suchet contra la población, dice, en la introducción “que Tarragona y sus héroes claman un lugar en la Historia de esta patria desagradecida”. Entiendo que esta novela es un canto a la Memoria Histórica de los que dieron su vida defendiendo la ciudad hasta el último suspiro, a pesar de que sabían cuál era su fin.
AL.- Cierto. Suchet envió varios emisarios para que el gobernador, el general Juan Sénen de Contreras, entregara las llaves de la ciudad abaluartada, pero ni él ni el comandante en jefe de Cataluña, Luis González de Aguilar, el marqués de Campoverde, después de lo sucedido en Tortosa con el conde Alacha, tenían en mente entregarla. Resistir hasta morir, esa era la consigna, tal y como rezaba el lema de los migueletes de la ciudad “vencer o morir”. Muchos pudieron huir antes del asalto, incluso la dotación del ejército regular encargada de su defensa, elaboró un plan de fuga, pues sabían que sucumbirían ante los tropas imperiales, pero aún así, conociendo el final que les esperaba, la mayoría de la población, las milicias urbanas y los somatenes, prefirieron la muerte.
3- Me llama la atención que, pese a los crímenes horrendos cometidos contra la poblacióna ese fatídico día, he visto que se celebró en los días 24 y 25 de junio de este año el 2º Centenario de la toma de Tarrago3- casi diezmadna por el sanguinario Suchet. Contradictorio ¿no?. Lo digo porque ante tal masacre no habría lugar a ninguna celebración.
AL.-Realmente lo que se celebró fue una conmemoración coincidiendo con el segundo centenario, para rendir homenaje a la memoria de los héroes que defendieron la plaza. No hubo celebraciones, pero sí actos que honraban las víctimas masacradas en el cobarde y brutal asalto perpetrado por las tropas al mando del general, luego mariscal, Louis Gabriel Suchet, Como ve, nada tiene de contradictorio, pues no fueron días de fiesta, al contrario, se realizaron diferentes conferencias, tertulias, exposiciones en numerosos museos de la ciudad, y actos de homenaje.
4-¿Por qué se ocultó tanto tiempo lo sucedido?. ¿Quedaba alguien tan mal parado si salía a la luz pública todo lo que pasó hasta el asalto final.
AL.-Es un poco largo de explicar y yo lo único que puedo hacer es comentarte mis impresiones, fruto de la investigación de casi dos años entre manuscritos y bibliotecas. Todo apunta a que el comandante en Jefe de Cataluña, el marqués de Campoverde, no deseaba pasar a la historia como el general que había rendido la plaza ante las tropas Bonapartistas, y menos, después de que el conde Alacha entregara Tortosa. Hay que tener presente, que Tarragona era el último baluarte de Cataluña que no estaba en manos francesas. Todos conocías la importancia de la ciudad, pues disponía de puerto, custodiado por la armada inglesa y se encontraba en un lugar estratégico, dado que impedía que Suchet avanzara hasta Valencia. El marqués, se pavoneaba por las calles de la ciudad diciendo a los vecinos a voz en grito, que Tarragona nunca sería entregada. Luego parece ser que se dio cuenta que no podía presentar batalla al mejor ejército del mundo, que en aquellos momentos reunió unas tropas para el asedio superiores a 30.000 hombres. Tanto el ejército regular, que desapareció con burdos pretextos, como el ejército imperial, tienen mucho que callar y esconder, unos, por cobardes y abandonar la plaza dejando a sus habitantes a su suerte, los otros, por las atrocidades y barbarie cometidas. No me extraña que nada de esto aparezca en los libros de historia. Es una vergüenza para ambos ejércitos. Solo apuntar que el marqués de Campoverde, fue juzgado por sus actos en Valencia tres años más tarde.
5-¿Hay alguna teoría, por lo que se deduce de la novela, de que hubo alguien o algún cúmulo de circunstancias que allanó la entrada de los franceses en la ciudad?
AL.-Existen muchas pruebas documentadas de que Tarragona fue traicionada y vendida al ejército de Bonaparte. Desde oficios de la Junta Superior de Cataluña, instando al gobernador a que buscara a los conspiradores y espías (algo que sabían muy bien pues tenían un agente de inteligencia en Paris que les había informado), como por la pérdida de diferentes fuertes exteriores que hablan de traición. Te podría enumerar muchos sucesos: como que el fuerte de la Oliva, una construcción exterior que costó 40M de reales de la época, con una dotación de 1200 hombres y 50 cañones de grueso calibre, fue tomado por la misma puerta de entrada al baluarte, dado que los franceses penetraron dando el santo y seña correctos. No obstante, el día anterior la ciudad apareció empapelada de folletos indicando el día y hora del cambio de retén. Esa es solo una muestra, luego podemos seguir con el bochornoso comportamiento de los defensores del arrabal (La ciudad baja), que se embarcaron y dejaron las murallas libres para que los franceses penetraran. O igualmente, el enorme problema que hubo con los rastrillos de las murallas, que todos se encontraban abiertos en el momento del asalto, lo que provocó que los defensores fueran sorprendidos por la espalda. No acabaría de relatar hechos de traición.
6- La Guerra de la Independencia fue una guerra en la que tuvo un papel importante el pueblo: por un lado la guerrilla que hostigaba al invasor y por otro personas anónimas que forjaron leyendas, tras salvar a pueblos y ciudades del invasor con sus heroicas actuaciones. Sin embargo no sabemos si en Tarragona hubo alguien a quien destacar por su valentía.
AL- En mi novela tengo como personajes secundarios a dos héroes de la ciudad, que combatieron valientemente. Uno es el teniente de migueletes Joaquín Fábregas, y el otro, una mujer, conocida por La Rosa, o la calesera de la Rambla. Ambos personajes de mi obra están basados en la vida de ambos, que por suerte, sobrevivieron al asalto.
7-Ya metiéndonos algo más en el libro, al leerlo, realmente parece que uno se remonta al año 1811. Uno se hace a la idea de cómo era la vida de aquellas gentes, sus vestimentas, el ambiente en las tabernas, la vida cotidiana que se procuraba llevar pese a todo. ¿Costó mucho trabajo documentarse para acercarnos a ese año y que el lector se sintiera un personaje más de la obra?.
AL-Realmente ha representado un duro trabajo. Escribir una línea, en ocasiones representaba estudiar una veintena de manuscritos durante un mes para dotar al escenario de la mayor realidad posible. Desde buscar vocablos en desuso, hasta los juegos de los críos, pasando por las vestimentas de la época, las costumbres de los habitantes de la ciudad, la construcción de las viviendas, el mobiliario, las gentes que frecuentaban los figones, y un largo etcétera. Sin embargo el tiempo dedicado a la ambientación mereció la pena, pues creo que ha sido un gran logro, por lo menos, esos dicen muchos de mis lectores, que han quedado fascinados por la recreación de la cotidianidad de hace dos siglos.
8-Pese al carácter coral de la novela uno llega a sentir empatía por los personajes, ya fuesen de los llamados buenos o de los malos. El Jerezano, Ixart, el bueno y a la vez bruto de Mingo Prats. En fin, una larga relación de personajes pero muy bien dibujados sus rasgos. Trazar sus personalidades no debió ser una tarea fácil. Lo digo, además, por el equilibrio que veo en todos o casi todos ellos.
AL.-Cada escritor tiene su técnica. Yo estoy acostumbrado a construir una ficha de cada personaje, destacando sus rasgos físicos, sicológicos y sociológicos, lo que me permite mantener el perfil del mismo durante toda la obra. Lo que realmente trabajo, es su perfil sicológico. Me gusta que los personajes tengan vida propia y que se distingan por su comportamiento, luego que cada uno se imagine el físico que desee, pero lo trascendental es que mantengan una misma conducta ante diferentes situaciones y que el lector los pueda distinguir perfectamente por su forma de ser, por su forma de vestir y en último lugar, por su físico.
9-¿Hay algún personaje de La guerra del francés que tenga algo de usted?
AL.-Todos tienen algo de mí, yo creo que el autor es todos sus personajes, y desde luego, esta pregunta merece un extenso debate entre autores, pensadores y filósofos. Sin dudarlo, todos nacen del autor e imprimes algo tuyo en cada uno de ellos.
10-Al final de su novela viene una extensa bibliografía. Es una historia novelada, desde luego, pero casi se podría tomar como un ensayo. ¿Se podría decir que es una novela testimonio?.
AL.-Está basada en diferentes crónicas, diarios de personas que sobrevivieron al asalto y un largo etc. Como ves, tengo dos narradores, uno en primera persona como testigo protagonista y el otro omnisciente, sí, sin duda pretende ser un testimonio de lo sucedido.
11-Este año salen a la luz dos obras suyas: un poemario y una novela de corte distinto. ¿La siguiente será una novela histórica o con esta se acabó su aventura en este campo?
AL.-Me gustó haber trabajado con el género histórico. Me he sentido cómodo y satisfecho. He disfrutado construyendo la obra, trabajando los detalles más ínfimos e intentando ser riguroso. Ha sido la primera, cierto, pero sin duda no va a ser la última, de hecho estoy trabajando en algo que verá la luz en 2013, y naturalmente, es histórica.
Muchísimas gracias por su atención en nombre de Melibro y seguiremos al corriente de sus éxitos.
martes, 11 de octubre de 2011
Entrevista en Calaix de Llibres
lunes, 11 de julio de 2011
Entrevista en la TD CAMP CAMBRILS
miércoles, 18 de mayo de 2011
Violant Muñoz entrevista a Amando Lacueva en el programa Calaix de Llibres.
Mañana, a las 22 horas, en el programa que dirige Violant Muñoz "Calaix de Llibres", entrevista a Amando Lacueva por la novela "La Guerra del Francés -La marca del traidor-
martes, 17 de mayo de 2011
La Guerra del Francés en TV Llobregat

Como el programa es largo, podéis ir directamente al minuto 44, allí podéis visualizar la reseña y los comentarios de la Editora de Ediciones Dédalo sobre la novela.
jueves, 21 de abril de 2011
jueves, 31 de marzo de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
Entrevistas
Hoy a las 11 H 30 ´, entrevista con Mar Cirera en el Diari de Tarragona. Espero que salga publicada mañana o el jueves.
Esta tarde a las 17 H 30`, entrevista con Oriol Montesol, en Canal Catalá Tarragona (Ignoro cuando la emiten)
Mañana a las 10, Entrevista con Pablo Alcaraz, de Onda Cero Tarragona (Es en directo)
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